Las praderas de fanerógamas marinas constituyen un hábitat importante para la cría de peces. Los crustáceos planctónicos y de la epifauna sirven de alimento a la mayoría de las especies. Las diferentes especies presentan una distribución espacial en el interior de las praderas. La abundancia relativa y la composición de las especies de peces encontradas en las praderas de fanerógamas marinas también dependen de la proximidad de otros hábitats (por ejemplo sustratos rocosos, campos de algas, etc.) y del ciclo día-noche, ya que muchas especies utilizan las praderas como refugios durante la noche. La ictiofauna de las diferentes praderas de fanerógamas marinas varía, a menudo, en composición debido a su diferente complejidad estructural El desarrollo experimentado en las Islas Canarias durante los últimos años ha sometido al litoral de algunas islas a una desmesurada presión medioambiental. Por otro lado, gran parte de la población en las Islas Canarias, tanto residente como temporal, se asienta en ciudades y núcleos costeros. Este hecho ha dado lugar a que diversas actividades hayan provocado transformaciones sustanciales en los distintos ecosistemas mesolitorales e infralitorales. Desgraciadamente, los praderas de Zostera noltii no han escapado a la influencia de estas actividades. La construcción de puertos comerciales e industriales, puertos deportivos, diques de abrigo, playas artificiales, emisarios submarinos, así como los vertidos de aguas residuales y de salmuera procedente de plantas desalinizadoras, de residuos e incluso determinadas modalidades de pesca y de cultivos marinos, han provocado el deterioro de algunas praderas y la desaparición de otras, llegando a incluirse dentro del Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias en la categoría de Peligro de Extinción. La única pradera conocida de Zostera noltii en Canarias se encontraba en la zona costera de Arrecife de Lanzarote (concretamente en las proximidades del Castillo de San Gabriel, abarcando todo el tramo litoral que se extiende desde la playa del Reducto al Islote del Francés) y prácticamente desapareció por causa de un vertido industrial contaminante hacia 1990 por parte de Rocar (automóviles), utilizando la zona para vertido de chatarra, baterías con ácido, aceites quemados y todo tipo de despojos entre los que solo unos pocos ejemplares de la pradera sobreviven, debilitándose cada vez más. Actualmente se ha conseguido la regeneración de las praderas en la zona del castillo de San Gabriel, este hecho se achaca a la recuperación parcial de la hidrología de La Marina, como consecuencia de la recirculación del agua por la zona del Islote de la Fermina y las obras de acondicionamiento que sellevaron a cabo en el Islote de san Gabriel, que dieron lugar a que esta zona del litoral estuviera mas exenta del marisqueo incontrolado y el tránsito de personas. Para nuestro trabajo nos centraremos en la zona del islote del Francés donde aún no se ha conseguido que las praderas se regeneren.
Figura 3: Localización zona de actuación Marina de Arecife (Lanzarote)
Las praderas de fanerógamas marinas constituyen un hábitat importante para la cría de peces. Los crustáceos planctónicos y de la epifauna sirven de alimento a la mayoría de las especies. Las diferentes especies presentan una distribución espacial en el interior de las praderas. La abundancia relativa y la composición de las especies de peces encontradas en las praderas de fanerógamas marinas también dependen de la proximidad de otros hábitats (por ejemplo sustratos rocosos, campos de algas, etc.) y del ciclo día-noche, ya que muchas especies utilizan las praderas como refugios durante la noche. La ictiofauna de las diferentes praderas de fanerógamas marinas varía, a menudo, en composición debido a su diferente complejidad estructural
El desarrollo experimentado en las Islas Canarias durante los últimos años ha sometido al litoral de algunas islas a una desmesurada presión medioambiental. Por otro lado, gran parte de la población en las Islas Canarias, tanto residente como temporal, se asienta en ciudades y núcleos costeros. Este hecho ha dado lugar a que diversas actividades hayan provocado transformaciones sustanciales en los distintos ecosistemas mesolitorales e infralitorales.
Desgraciadamente, los praderas de Zostera noltii no han escapado a la influencia de estas actividades. La construcción de puertos comerciales e industriales, puertos deportivos, diques de abrigo, playas artificiales, emisarios submarinos, así como los vertidos de aguas residuales y de salmuera procedente de plantas desalinizadoras, de residuos e incluso determinadas modalidades de pesca y de cultivos marinos, han provocado el deterioro de algunas praderas y la desaparición de otras, llegando a incluirse dentro del Catálogo de Especies Amenazadas de Canarias en la categoría
de Peligro de Extinción.
La única pradera conocida de Zostera noltii en Canarias se encontraba en la zona costera de Arrecife de Lanzarote (concretamente en las proximidades del Castillo de San Gabriel, abarcando todo el tramo litoral que se extiende desde la playa del Reducto al Islote del Francés) y prácticamente desapareció por causa de un vertido industrial contaminante hacia 1990 por parte de Rocar (automóviles), utilizando la zona para vertido de chatarra, baterías con ácido, aceites quemados y todo tipo de despojos entre los que solo unos pocos ejemplares de la pradera sobreviven, debilitándose cada vez más. Actualmente se ha conseguido la regeneración de las praderas en la zona del castillo de San Gabriel, este hecho se achaca a la recuperación parcial de la hidrología de La Marina, como consecuencia de la recirculación del agua por la zona del Islote de la Fermina y las obras de acondicionamiento que se llevaron a cabo en el Islote de san Gabriel, que dieron lugar a que esta zona del litoral estuviera mas exenta del marisqueo incontrolado y el tránsito de personas. Para nuestro trabajo nos centraremos en la zona del islote del Francés donde aún no se ha conseguido que las praderas se regeneren.
Figura 3: Localización zona de actuación Marina de Arecife (Lanzarote)